El pádel desborda fronteras: el informe FIP 2025 confirma el mayor crecimiento global en la historia del deporte
FIP World Padel Report 2025 · Análisis del crecimiento global del pádel
El pádel ha entrado en un punto de inflexión global. Lo que hace apenas dos décadas era un deporte concentrado en España y en algunos países latinoamericanos, hoy se proyecta como una de las disciplinas de mayor expansión a nivel internacional.
El FIP World Padel Report 2025 lo confirma con datos contundentes que marcan un antes y un después en la historia de este deporte. Según el informe, el pádel supera ya los 35 millones de jugadores activos en todo el mundo. Esta cifra, que sería extraordinaria en cualquier disciplina, lo es aún más en un deporte tan joven desde el punto de vista organizativo.
El crecimiento no se limita a la práctica recreativa. También se fortalece la estructura formal y la práctica federada. Los jugadores federados aumentan un 42 % respecto al año anterior, un salto que refleja la consolidación competitiva y la madurez de las instituciones nacionales e internacionales que lo respaldan.
El análisis del informe muestra que este impulso se apoya en una expansión constante de infraestructuras. En solo un año, el número de clubes de pádel creció un 16,1 %, mientras que el total de pistas aumentó un 15,2 %. Esta evolución no solo permite absorber la demanda actual, sino que proyecta un futuro de estabilidad y expansión sostenida.
Donde se construyen pistas, el pádel arraiga; y donde arraiga, demanda más servicios, más profesionales y más equipamiento. El deporte genera a su alrededor una economía específica que incluye fabricantes, instaladores, marcas de equipamiento, tiendas especializadas, clubes, entrenadores, escuelas y plataformas digitales.
Sin embargo, el dato que mejor define el momento actual es la distribución geográfica del crecimiento. Hasta hace pocos años, el pádel era un fenómeno eminentemente europeo, con España como epicentro absoluto, seguida por mercados emergentes como Italia, Suecia o Portugal. América Latina, con Argentina y México a la cabeza, reforzaba esta expansión desde el otro lado del Atlántico.
El informe de 2025 revela un cambio profundo: el crecimiento ha dejado de ser regional para convertirse en auténticamente mundial. El pádel experimenta hoy una expansión acelerada en África, donde países como Egipto, Marruecos o Sudáfrica están impulsando tanto la práctica recreativa como la instalación de clubes privados y complejos deportivos.
En Asia, mercados estratégicos como Japón, Corea del Sur, India o los Emiratos Árabes Unidos muestran un dinamismo sin precedentes. La combinación de inversión privada, proyectos residenciales de alto nivel e iniciativas institucionales está situando al pádel como deporte de referencia en nuevas urbanizaciones y centros deportivos de última generación.
En Oriente Medio, países como Arabia Saudí y Qatar integran el pádel en su estrategia de diversificación social y recreativa. El deporte se incorpora a grandes complejos polideportivos, hoteles y desarrollos residenciales, reforzando la idea de un ocio activo asociado al bienestar y la vida en comunidad.
Uno de los movimientos más significativos es el avance en Norteamérica. Estados Unidos y Canadá comienzan a adoptar el pádel como alternativa y complemento al tenis y al pickleball. Celebridades, inversores y clubes privados están impulsando proyectos que sitúan al pádel como un deporte atractivo, social y con un enorme potencial comercial en un mercado de alto poder adquisitivo.
Esta dimensión global tiene un impacto directo en la economía del deporte. A medida que crece el número de jugadores y se multiplican las pistas, se amplía también el ecosistema de servicios: desde el diseño y construcción de instalaciones hasta el equipamiento técnico, la gestión de clubes, la formación especializada y la digitalización de reservas, competiciones y datos de juego.
La consolidación del circuito profesional actúa como escaparate y motor de todo este proceso. La presencia de torneos internacionales, retransmisiones en plataformas digitales y acuerdos con patrocinadores refuerza la visibilidad del pádel y alimenta el interés de nuevos públicos. La profesionalización exige mejores instalaciones, más tecnología aplicada al rendimiento y una estructura organizativa cada vez más sólida.
En este contexto, Europa y Latinoamérica siguen siendo pilares fundamentales del desarrollo, pero ya no caminan solas. La entrada de decenas de nuevos países en África, Asia, Oriente Medio y Norteamérica ha convertido al pádel en un deporte plural, diverso y capaz de adaptarse a distintas culturas y estilos de vida.
El FIP World Padel Report 2025 deja claro que el crecimiento no es una moda pasajera, sino la consolidación de un fenómeno que encaja con la sociedad actual: un deporte ágil, fácil de aprender, social, intergeneracional y compatible con la vida urbana. El pádel conserva su esencia, pero abraza nuevos mercados, nuevas tecnologías y nuevas formas de entender la experiencia deportiva.
Con todos estos datos sobre la mesa, el mensaje es rotundo: el pádel no es el futuro del deporte; es su presente más dinámico. Y todo indica que, en los próximos años, seguirá marcando cifras históricas tanto en número de jugadores como en instalaciones, inversión y relevancia internacional.